Buena compañera de viaje.
Cuando salimos de viaje, y llevamos camisas, siempre se arrugan en la maleta. Con esta pequeña pero eficaz plancha de vapor portátil, podemos solucionarlo y ocupando poco espacio.
-Presentación y materiales: Se presenta en una caja típica de pequeño electrodoméstico, y dentro incluye un manual en inglés, y la plancha con sus dos partes separadas pero bien acomodadas. En cuanto a los materiales, todo el cuerpo de la plancha está hecho en plástico ABS de un buen grosor, dado que tendrá que soportar las altas temperaturas del vapor, sin que nos lleguemos a quemar al cogerla. El vaso interior es de un tipo especial de metacrilato que soporta bien el calor, y la zona de la resistencia que hace hervir el agua, es de metal. En la zona de unión del cuerpo de la plancha con la tobera de salida, hay varias juntas tóricas para asegurar que no salga vapor por esa unión.
-Experiencia y uso: Lo que más voy a agradecer es lo poco que ocupa en el equipaje, además de lo práctica que es. Solo tenemos que añadir agua, a ser posible de osmosis para evitar la cal, y lista en 1 minuto para usarla. Es importante recordar que nunca debemos volcarla mientras estemos usándola o esté conectada, podríamos sufrir quemaduras por el agua caliente, y siempre colocarla sobre una base firme y nivelada, por ejemplo una mesa. Como sugerencia, es mejor pasarla por las dos caras de la prenda si las arugas se resisten. Si tenemos dudas acerca de algún tejido delicado, yo recomiendo hacer una pequeña prueba en alguna zona no visible de la prenda. En resumen, con lo poco que me gusta planchar, con esta pequeña plancha de viaje, soluciono el problema rápidamente.






